miércoles, 9 de abril de 2014

Edipo y el destino

  Hoy en clase de filosofía, el profesor nos mencionó la tragedia de Sófocles: Edipo Rey. A la mayoría nos sonaba mucho pero nos refrescó la memoria contándonos esa maravillosa historia que resumiré brevemente por si alguien no la conocía:
 El oráculo anunció a Layo, rey de Tebas, que su hijo cuando fuese adulto lo mataría y se casaría con su esposa. Los padres de Edipo, horrorizados, quisieron matarlo pero decidieron abandonarlo en el monte Citerón pensando que los animales se lo comerían. Pero fue encontrado y creció hasta la adolescencia pensando que quienes lo habían criado eran sus propios padres.
 Por habladurías de sus compañeros de juegos, sospechó que no era hijo de sus pretendidos padres y para salir de dudas visitó el Oráculo de Delfos, que le auguró que mataría a su padre y luego desposaría a su madre.
Edipo, creyendo que sus padres eran quienes lo habían criado, decidió no regresar nunca a Corinto (lugar donde creció) para huir de su destino; lamentablemente por el camino se encontró a su verdadero padre y tuvieron una disputa y lo mató. También de camino acabó con la Esfinge, un monstruo que atormentaba al reino de Tebas; como premio, Edipo fue nombrado rey y se casó con la viuda de Layo, Yocasta, su verdadera madre.

Dicen que del destino no se puede escapar, Edipo no pudo hacerlo pero... ¿Y si sus padres no lo hubieran abandonado? O mejor... ¿y si sus padres no hubieran consultado el oráculo? Nadie lo sabe...



2 comentarios:

Ana Sisto dijo...

Curioso que la forma para evitar el destino, acabe por hacerlo cierto... En muchas historias pasa esto.

Melpómene dijo...

Nunca me ha interesado demasiado esta historia, excepto por la esfinge, aunque está bien leer algo así de vez en cuando.

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