miércoles, 21 de noviembre de 2012

El fuego del cielo (4º parte)


Campamento romano

Miles de germanos corrían por el campo listos para trepar por las murallas romanas y matar a todo lo que encontrasen. Fronto no podía creer lo que veía, estaba completamente paralizado, pero de pronto sintió como el deber lo llamaba y notó de repente un tremendo impulso de fuerza y coraje.

-¡La legión-vociferó a pleno pulmón-, a las murallas!

Las trompetas de guerra empezaron a sonar y los legionarios de la XII Fulminata corrieron a las murallas. Fronto miraba como los soldados corrían a ocupar sus posiciones. Fronto levantó el brazo y gritó a pleno pulmón:


Los arqueros levantaron sus arcos, Fronto bajó el brazo y una lluvia de muerte y acero frenó el ímpetu de los germanos. Decenas cayeron al instante atravesados por las flechas romanas, pero aun así seguían saliendo del bosque miles y miles de guerreros bárbaros, y lo que era peor, traían con ellos escalas, para trepar a las murallas.

Fronto miró a su alrededor y vio como la murallas estaba ahora llena de soldados romanos. Las flechas no dejaban de caer sobre los romanos que levantaban los escudos cubriéndose del ataque germano. Los legionarios formaron un muro de escudos del que sobresalían los afilados gladios. Los germanos colocaron las escalas sobre las murallas romanas y comenzaron a trepar a toda velocidad completamente imparables. Fronto miró a las caras asustadas de sus soldados.

-¡Soldados!-aulló a pleno pulmón-¡Por Roma y por el César!

Los germanos se lanzaron sobre los romanos. La lucha cuerpo a cuerpo había comenzado. Un gran soldado bárbaro se lanzó sobre Fronto y lanzó una gran estocada. Fronto paró el golpe con su escudo y por debajo con su espada apuñaló al soldado bárbaro que cayó inmóvil sobre el suelo. Miró a su alrededor para evaluar la situación. Decenas de germanos estaba ahora sobre las murallas y los romanos luchaban desesperadamente por repelerlos, la sangre y los cadáveres lo empezaban a inundar todo. Fronto miró fuera del campamento, miles y miles de germanos listos para escalar las murallas, listos para matar romanos. Entonces Fronto sintió un escalofrío por toda la espalda, un ariete se hacía paso entre la multitud.

Se giró y maldijo en voz baja, si el ariete llegaba al portón todo se habría acabado. ¿Dónde estaba Pertinax? ¿Dónde estaba Pertinax?
 
continuará...(se acerca el desenlace)

7 comentarios:

Magdalena dijo...

Esta historia va a mejor, Mateo. Nos tienes impacientes por conocer el desenlace.

Juanma Couto Lema dijo...

Este chico nos escribe una auténtica novela en el blog jajaj muy bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen!!!!!!!!!! :)

Helena Floralia dijo...

Mateo, consigues que pueda imaginarme las flechas viajando por el aire y a los soldados escalando por las murallas. Pronto el desenlace :)

paula crespo dijo...

Está muy bien, muy interesante; sigue así!

mariacristitania dijo...

la historia es cada vez mas interesante!!

María dijo...

Buah Me encanta, está tan bien que no me importó tener que ir hasta la primera entrada, mereció la pena. Mateo me encanta como escribes, tienes una nueva fan de tus entradas :)

Aroa Castro dijo...

Muy buena, ahora voy a por la 5ª parte! :) Lo que más me llamó la atención, fue lo de "sagitarii", ya que lo relacioné inmediatamente con el signo del zodíaco sagitario y descubrí que por eso normalmente aparecía representado por una flecha.

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