Llevaba meses planeando ir a Verona ; una de las siete provincias de la región del Véneto .
Cuando me vi allí , en sus calles , rodeada de colinas , supe que lo que se decía de ella era realmente cierto ; era una de las ciudades más atractivas e interesantes de Italia .
No tenía compañía para comer ; no conocía a nadie aún , pero sentada en una de sus mesas exteriores , en plena callejuela empedrada , me di cuenta que en Italia nunca te sentías sola : Todo eran risas , buenas caras , amabilidad , amor ... incluso sensualidad .
Comí carne a la brasa acompañado con polenta ; la especialidad de la casa y degusté un buen vino Italiano .
No quería empezar a ver monumentos a lo loco , tenía muchos días y podía permitirme el lujo de pasear ; observar cada detalle de la gente y las calles de Venecia .
Me decidí a dar un paseo por el " Ponte Pietra " ( el puente de piedra ) . Es de origen Romano y une las dos márgenes de la ciudad , separadas por el río Adige .
Muy cerca de este puente , se encuentra el Teatro Romano y pensé que sería un buen lugar para ver antes de irme a descansar al hotel ; que todavía no había situado .
En el teatro se celebran obras y óperas durante el verano y en su parte superior se puede visitar el museo arqueológico .
A las ocho me puse a buscar mi hotel , llamado "Giulietta e Romeo Hotel" y pronto lo
encontré porque estaba situado en el corazón de Verona .
Esto me recordó que al día siguiente estaría bien dar una vuelta por lugares en los que se rodaron grandes películas basadas en obras maestras ; pero eso es algo que ya os contaré .