Cuando el resto de grupos terminaron de contar sus experiencias durante el día llegó nuestro turno.
-Nuestra visita al muro de Adriano fue muy entretenida- dijo Julio
-¿Que puede tener de entretenido eso?- Preguntó Iván
-La verdad es que fue mucho mas divertido de lo que pensábamos que sería, ya que es una obra de ingeniería muy complicada para la tecnología de esa época.-Contesté yo.
-Hablamos con Aulus Platorius Nepos, el supervisor de la edificación. Resulta que no conocen la muralla por el nombre de Muro de Adriano, si no por Vallum Aelium.-Introdujo Julio
-¿Quién construyó el muro?-Dijo Bea
-El muro fue construido por las tres legiones que estaban en Britania en ese momento.- Dije yo.
-La verdad es que nos sorprendió la rapidez con la que construían el muro, a pesar de su enorme magnitud y complejidad -Añadió Julio a mi comentario.
-¿Cuánto abarcaba el muro?-Intervino Jaime.
-El muro separa Bretaña entera, desde Newcastle hasta Bowness-on-Solway, es decir, de costa a costa.-Contesté yo.
-Según nos contó un soldado constructor del muro, la anchura de este es de tres metros y tiene una altura de 4,5 metros. A demás tuvimos el privilegio de subir hasta la parte más alta del muro acompañados de un centinela que estaba de guardia.-Dijo Julio-¿Y qué pudisteis ver desde allí?-Preguntó Ana.
-Desde esa posición, además de observar las increíbles defensas del muro, pudimos apreciar la estupenda posición estratégica que ofrecía haber construido ese semejante muro en un lugar así.-Respondí yo.
-Mientras estábamos allí el centinela tuvo la amabilidad de explicarnos los diversos mecanismos de defensa que poseía tanto el muro como sus alrededores.-Añadió Julio
-¿De tantas defensas, cuál era la más traicionera?-Intervino Bea
-Quizá la parte más peligrosa de la defensa era el foso ya que era una trampa que dejaba a los atacantes indefensos contra el contraataque de los centinelas.-Respondió Julio.
-Después de una comida modesta, ya que no nos invitaron a comer porque estaban muy ocupados, o eso nos hicieron pensar, tuvimos que salir silenciosamente a ocultarnos para que no nos viesen usar el transchronion, el centinela no nos quitaba el ojo de encima. Y estuvimos escapando de el para poder irnos.-Dije yo.
Con eso terminamos todos el día y nos dirigimos a la cama.