La mujer se quedó mirandome con cara de extrañada, yo le pedí que no dijera nada a nadie, ella me dijo que no diría nada, y me preguntó si tenía donde vivir el tiempo que estuviera allí, yo le contesté que no, entonces ella me dijo que no me preocupara de eso que podría vivir allí.
Luego la mujer llamó a su esclava, le dijo que prepara una habitación y ropa para mi, también le ordenó que no dijera nada de quien era. La mujer, Lucilia, me propuso cambiar mi nombre, Raquel, por otro más "romano".
La esclava trajo un subligar que era como una especie de taparrabos y una banda de tela para sujetar los pechos llamado fascia pectoralis,encima de la ropa interior me puse una túnica, después una stola que era un vestido con decoraciones, para cubrir la cabeza en público me pusieron la palla y de calzado unas simples sandalias. Para maquillarme me pusieron en la cara una mezcla que me blanqueó la cara y para la pestañas otra mezcla que me las ennegrecieron, y por último de peinado me pusieron un moño bajo.
!! Ahora empieza mi vida en Roma ¡¡