martes, 28 de abril de 2015
El comienzo de un gran viaje
La profesora nos indicó que, los que tuviésemos destinos en común, que nos agruparamos.
Nuestro grupo constaría de 6 integrantes: Verónica Sanesteban, Sabela Peromingo, Alejandro Pita, César Figueira, Sabela Castro y Sergio Santos.
Todos deseábamos ir, dentro del mundo clásico, a tres de los puntos claves de la historia griega, que serían:
• La Guerra de Troya.
• Esparta.
-Batalla de Maratón (definió el desenlace de la 1ª Guerra Médica, 490 a.C)
-Batalla de Las Termópilas (2ª Guerra Médica, duró 3 días en el año 480 a.C)
-Batalla de Salamina (combate Naval en el 480 a.C)
-Batalla de Platea (479 a.C, última batalla terrestre de la 2ª Guerra Médica)
• Periodo Helenístico (Alejandro Magno).
-Macedonia.
-Alejandría.
-Batalla de Gaugamela (332 a.C)
Una vez hechos los grupos y divagado sobre lo que Magdalena pretendía, ésta misma nos informó de lo que pretendía. Todos los grupos recibiría un TRANSCHRONION, aparato que sirve para el viaje en el tiempo a los lugares deseados.
¿Un viaje en el tiempo? Pronto los alumnos se lanzaron miradas de emoción, ¿realmente íbamos a viajar en el tiempo hasta todos aquellos acontecimientos? No podía creerme que con ese artefacto fuéramos a viajar en el tiempo. ¿Todo esto iba en serio o la profesora nos estaba tomando el pelo?
Tras un tiempo más comentándolo con Magdalena, finalmente nos explicó el funcionamiento y como meter las fechas a donde tenemos que ir en el gran viaje de nuestras vidas.
Tras esto, nos disponemos a crear un diario donde hablaremos de nuestras experiencias y andanzas por la Antigua Grecia, deseadnos suerte y a ver si conseguimos conocer a los grandes personajes de las épocas marcadas.
jueves, 24 de octubre de 2013
El síndrome de Diógenes .
| Diógenes y los perros |
Pero, en realidad, si nos vamos a la historia del personaje que da nombre a la enfermedad, descubriremos lo contrario.
Diógenes de Sínope ( Διογένης ὁ Σινωπεύς ), llamado así por la ciudad en la que nació en el 412 a.C. murió en Corinto en el 323 a.C. También denominado Diógenes el Cínico, fue un filósofo griego que pertenecía a la escuela cínica , y que pasó a la historia por su forma de vida.
Vivía como un vagabundo y en una tinaja. Sólo tenía un manto, un zurrón , un báculo y un cuenco para beber agua(hasta que un día vio a un niño beber utilizando sus pequeñas mano. Diógenes se da cuenta de que ya no necesitaba el cuenco, y se desprende de él) . Era totalmente autosuficiente.Pensaba,como los cínicos, que no se necesitaba ningún lujo ,a los que la sociedad estaba acostumbrada, para vivir.
El comportamiento de Diógenes se comparaba al de un perro, a quienes alababa por sus virtudes. Tanto el suyo como el de su maestro, Antístenes, hacía que la gente los denominase kynikós ( κυνικός ), cuyo significado corresponde a "perro" o "perrunos".
De esta denominación deriva la palabra cínico, nombre de la escuela a la que Diógenes pertenecía y que su maestro había formado, pero ese es sólo un origen de la palabra. También hay otro que dice que la palabra proviene del lugar donde Antístenes fundó la escuela , pues era el santuario de Cinosargo, que significaría kyon argos(perro ágil o blanco).
| Alejandro Magno y Diógenes en Corinto |
En su época fue un personaje tan importante que incluso el gran Alejandro Magno quiso conocerlo(cuadro de la izquierda). El rey, montado en su caballo, le ofreció la oportunidad de concederle lo que él pidiese, fuese lo que fuese. Diógenes le contestó simplemente que se apartara, pues le tapaba el sol. El resto de hombres que iban con Alejandro Magno se rieron de él, pero les mandó callar, diciendo que si no fuese quien fuese, querría ser Diógenes.
Al fin y al cabo, fue por eso por lo que se conoce a Diógenes, por esa manera "perruna" o "cínica" de vivir, sólo con lo justo y con lo necesario, dejando de lado todos los bienes materiales pues, simplemente, no hacen falta.
Por tanto, la denominación que se le da hoy en día al trastorno que al comienzo explicaba, es,pues, desde mi punto de vista,incorrecta, ya que en realidad significa lo contrario.
miércoles, 15 de junio de 2011
Esto se acaba .
Las despedidas nunca fueron buenas, pero como Galipo me dijo '' No es un adiós es un asta siempre '' y yo llevaré conmigo esa frase. Cuando empezamos el viaje con el Transchronion nunca pensé que me lo pasaría tan bien, ni que conocería a grandes políticos de la época como Galipo o Hesícrates; o que me haría amiga de Eudora. Pero mi viaje no podía acabar aquí, antes de mi vuelta al 2011 tenía que visitar un sitio, así que antes de mi marcha me despedí de todos entre lágrimas y abrazos y utilicé mi máquina para viajar al Período helenístico griego.
Llegué al año 143 a.C, Grecia había sido conquistada por Roma exactamente hace 3 años. Llegué a una calle llena de gente, todo lo contrario de como llegue a Atenas. Me encontré con un joven; se llamaba Marcus, le conté que estaba aquí por poco tiempo, dos días y que me gustaría saber como estaba viviendo él este periodo. Sin duda alguna no me había encontrado con un niño cualquiera, a él le gustaba tanto la política como a mi, y aunque tuviera mi edad sabía más que otros.
En los dos días que estuve en Grecia me explicó que el poder político quedó en manos de los hijos de Alejandro Magno después de su muerte; las ciudades griegas sufrieron cambios significativos en la estructura política y social. Grecia pasó a ser la Grecia de las ciudades a la de los reinos. El poder está en manos de los príncipes que son los jefes de sus ejércitos; y que administran el país por medio de sus representantes o gobernadores, pero la diferencia más significativa que existe entre este período y el clásico, es que la diplomacia se manifiesta, no solo en lo político y militar, sino también en el campo de las artes.
Los veteranos griegos del Ejército al igual que soldados jóvenes, negociantes, comerciantes y eruditos se instalan en ciudades y se introduce la cultura y la lengua griega. Así, Alejandro extendió ampliamente la influencia de la civilización griega y preparó el camino para los reinos del periodo helenístico y la posterior expansión de Roma.
Después de todo esto, mi tiempo se acaba y otra vez me tuve que despedir de mi nuevo acompañante; ahora toca volver a la normalidad aunque nunca nos podremos olvidar de esta experiencia.